¡Sonríe!

Flecha abajo

Publicado el 17 diciembre, 2019


Quizás consideres que sea muy tópico pedirte que sonrías, y es que a veces no es tan sencillo hacerlo. Nos pasa a todos. Pero no voy a pedir simplemente que lo hagas, voy a explicarte por qué es tan importante hacerlo y por qué en ALTHEA Fisioterapia avanzada queremos crearte una sonrisa. Y es que, sonreír tiene muchísimas más implicaciones de las que podrías pensar inicialmente, especialmente para la salud.

Se sabe que los fetos sonríen en el útero, incluso bebés invidentes lo hacen al reconocer la voz de un humano. Hay estudios que indican cómo los niños sonríen una media de 400 veces al día y tan sólo el 30% de los adultos lo hacen más de 20 veces. Así, se ha demostrado que se trata de un mecanismo innato que vamos perdiendo con el paso de los años. Pero, ¿qué pasaría si no lo perdiéramos?

La risa no sólo tiene efectos beneficiosos para nuestro estado de ánimo (nos ayuda a desinhibirnos, establecer relaciones sociales…) sino que tiene relación directa con la fisiología de nuestro cuerpo y con las manifestaciones musculares, respiratorias, nerviosas y psicológicas:

  • Efecto analgésico: Favorece en nuestro cerebro la producción de endorfinas y encefalinas que nos ayudan en nuestros procesos dolorosos.
  • Se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa.
  • El sistema inmunológico se refuerza:  Aumenta el número de linfocitos e inmunoglobulina.
  • Mejora la circulación y la capacidad respiratoria.
  • La columna vertebral se masajea y se estira.
  • La carcajada genera un masaje interno que facilita la digestión y evita el estreñimiento.

Estos son solo algunos de los beneficios que genera la sonrisa. Pero lo más importante es tener en cuenta, en definitiva, que la utilización de la risa aporta beneficios a nuestra salud y que se trata de un instrumento de cuidado barato y sin efectos secundarios.

Te invito a reflexionar sobre ello, a ver el vaso medio lleno y, en este caso, comportarnos como niños. 

¡Recuerda lo importante que es sonreír a menudo, tu cuerpo te lo agradecerá!