Doce deseos

Flecha abajo

Publicado el 01 octubre, 2019


Hoy, 1 de octubre, se celebra el día Internacional de las Personas Mayores, es por ello que ALTHEA Fisioterapia avanzada quiere rendir un especial homenaje a este sector de la población. 

En la actualidad es bastante significativo el aumento de esperanza de vida en la población, casi 700 millones de personas son mayores de 60 años. Esto es mucho más significativo si tenemos en cuenta que en el 2050 se calcula que este número aumente 1300 millones. De esta forma se observará que más del 20% de la población mundial tendrá 60 años o más. 

La preocupación actual no va encaminada hacia la longevidad, sino a que exista una buena calidad de vida para poder disfrutar de un envejecimiento sano y activo. 

Tanto la Fisioterapia en general como ALTHEA Fisioterapia avanzada conocen el papel crucial que tiene el proporcionar a las personas mayores la posibilidad de envejecer con buena calidad de vida. La Fisioterapia aporta un complemento esencial a la hora de tratar diversas enfermedades propias del envejecimiento, disminuyendo así el dolor, mejorando el equilibrio y la marcha, recuperando la capacidad de movimiento y la fuerza, así como la flexibilidad que se ha podido perder, generando así una mejora del estado físico y anímico

Pero, ¿esto es todo? ¡Todos tenemos que aportar! Con nuestro granito de arena conseguiremos hacer un mundo mejor. Y mi granito de arena del día de hoy es compartir con todos una carta que me hizo llegar una antigua paciente y que guardo con mucho cariño. Yo sé que ella, esté donde esté, lo agradecerá.  

LOS DOCE DESEOS DE UN ANCIANO

  1. Deseo que me hagas sentir que soy amado, que soy útil todavía, que no estoy solo.
  2. Deseo permanecer en mi casa o en la tuya, aunque esto te ocasione pequeñas incomodidades. Recuerda que, cuando eras pequeño, yo sufrí incomodidades semejantes para tí.
  3. Deseo que cuando comamos en la misma mesa, me des conversación, a pesar de que yo apenas hable.
  4. Deseo que me visites a menudo en la residencia, en caso de que en último extremo te veas obligado a internarme en ella. 
  5. Deseo que no te intereses por lo mucho, poco o nada de dinero o propiedades que pueda dejarte después de mi muerte. Deseo que me ames por lo que soy y no por lo que tengo.
  6. Deseo que llenes de cariño y comprensión esta última etapa de mi vida, aunque tal vez yo no haya sido cariñoso contigo, y no bromees de mi paso vacilante o de mi mano temblorosa, y sepas devolver bien por mal. 
  7. Deseo que comprendas mi incapacidad de no oír como antes y que, por tanto, me hables despacio y claro, pero sin gritar si no es necesario.
  8. Deseo que tengas en cuenta que mis ojos se están nublando y que no me eches en cara ni te rías de mí cuando tropiezo y derramo la taza de café sobre la mesa. 
  9. Deseo que me ofrezcas asiento en la guagua y la preferencia en la acera, así como que respetes mi paso lento al cruzar la calle.
  10. Deseo que tengas tiempo para escucharme sin prisas, que no me digas ¡ya me has contado tres veces lo mismo! Y me escuches como si fuera la primera vez, aunque lo que yo te diga te importe poco o nada.
  11. Deseo que me recuerdes los aciertos y éxitos de mi vida pasada y no me hables de mis errores y de mis fracasos.
  12. Deseo poder sentir la caricia de tu mano sobre la mía y escuchar sin agobiarme palabras suaves de ánimo, cuando entre en el estado de coma que precede a la muerte.

Gracias, mil gracias por atender a mis deseos. Un día otros lo podrán hacer contigo. 

Rut Acosta López

Fisioterapeuta de ALTHEA Fisioterapia avanzada